martes, 26 de febrero de 2008

Territorio Comanche

Foto: AFP


Un escenario convulso, en la política educativa y agraria del Ejecutivo donde el descontento se quiere solucionar con balas y gases lacrimógenos.

Ha sido esta una semana de recule político del Ejecutivo, especialmente en Educación, pero- para su mala suerte- concluyó con heridos, muertes y cientos de detenidos, en el marco de un panorama conflictivo que se ha radicalizado con el Paro Nacional Agrario.

Este escenario con olor a llanta quemada, gases lacrimógenos, y sangre es casi un “territorio comanche”, al mejor estilo del español Arturo Pérez-Reverte y se produce justo cuando el gobierno menos lo pensaba, pues ya se aprestaba a ajustar el programa preparatorio para la cumbre mundial del Foro Asia-Pacífico, APEC y una desbocada tarea para la suscripción de Tratados de Libre Comercio con Singapur, Canadá, con la Unión Europea, China y hasta con el Japón.

Esto sin tener en cuenta que ya tenemos un TLC con Estados Unidos y con el Canadá y, en stand by, ha quedado un TLC con Chile.

Terco Chang

El quiebre político del gobierno de esta semana fue, el debate primero, el descontento luego y finalmente un nuevo decreto supremo que reemplaza al tristísimo D.S. 004 del tercio superior, promovido por el ministro José Antonio Chang con el objetivo de torcerle el cogote al SUTEP.

En su afán, Chang no solo se abrió otra vez un conflicto con los maestros sutepistas, sino que provocó una crisis en cadena, que chocó con cerca de 20 presidente regionales, los expertos del Consejo Nacional de Educación y hasta con algunos congresistas del partido gobernante, entre ellos, Mercedes Cabanillas.

A estas alturas el presidente Alan García ya había “pulseado” la situación política y no le quedó otra camino que salir el lunes ante la opinión pública junto con su ministro para anunciar “algunas medidas complementarias” a la tan zarandeada norma.

Pero 48 horas después en una tensa reunión en la Presidencia del Consejo de Ministros, Chang se sentó con los presidentes regionales y al final de la negociación su defensa del tercio superior resultó no solo insostenible sino jalada de los cabellos.

Este será un negro precedente para el ministro Chang y para el gobierno, pues cualquier enfrentamiento con los docentes de Educación Básica Regular o con cualquier otro sector, tendrá siempre el estigma de un régimen autoritario.

Palo con el paro

En otro frente, no menos espinoso, los últimos acontecimientos en torno al Paro Agrario, deja en el balance un cierto temor de la ciudadanía, que no lo valoró quizá en su oportunidad.

Como se sabe el gobierno promovió y dictó a fines del año pasado el proyecto de ley 982, que declara inimputables a los miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales para que usen sus armas para dispersar manifestaciones y además, que no sean investigados por el Ministerio Público.
Esta norma fue dictada justamente a raíz de las grandes manifestaciones populares que se escenificaron durante el último trimestre del 2007, y que concluyeron en aisladas medidas económicas por parte del gobierno, traducidas en “bonos por productividad”, como una forma del “chorreo económico”.

Sin embargo, la compulsa y el descontento de los trabajadores quedaron ahí embalsados, hasta ahora.

Por eso es que, la protesta aislada de los expertos no dejaba de tener razón: el proyecto de ley de entonces colisiona con la normatividad internacional que exige el uso adecuado y proporcional de la fuerza en las manifestaciones.

Y, lo que se temía se produjo precisamente el martes durante los sucesos ocurridos en el paro agrario, donde murieron cuatro campesinos en Ayacucho, Arequipa y Barranca.

El enfrentamiento entre las fuerzas del orden no sólo se escenificó en las carreteras sino también en las calles de Ayacucho y del resto de ciudades convulsionadas.

En Ayacucho el enfrentamiento se produjo en la plaza de armas de Huamanga donde los campesinos les rendían homenaje a Rubén Pariona Camposano y Emiliano García Mendoza, muertos por dos impactos de bala en la cabeza. Allí miles de manifestantes de organizaciones sociales, gremiales y sindicales protestaban por la muerte de dichos comuneros, y en esas circunstancias se produjo un nuevo enfrentamiento con la policía.

El velatorio se convirtió en un pandemonium pues la policía comenzó a disparar gases lacrimógenos, como se ha podido observar en las dramáticas imágenes de todos los noticiarios de televisión de alcance nacional.

Alan: “¡Que sirva de lección!”

El miércoles, tras los trágicos sucesos, el Presidente García enfiló sus baterías verbales contra los “seudodirigentes y los agitadores extremistas que de una manera empujan como carne de cañón a los pobladores”, y demandó que ellos deben ser investigados en lugar de su ministro del Interior, Luis Alva Castro.

Pero no contento con esta reprimenda, ha advertido: "Que sirva de lección para que cuando alguien promueve públicamente y agitadamente un paro, sepa a dónde está conduciendo a estas personas, que sepa a qué está abriendo las puertas. De ahora en adelante, si no es ahora mismo como dicen los fiscales, todo aquel que convoque a este tipo de movilizaciones tiene que ser directamente responsable de cualquier cosa que ocurra, de la destrucción y de la muerte de cualquier persona".

Por el momento los dirigentes agrarios han pedido no solo la renuncia de Alva Castro sino que se forme una comisión investigadora en el Congreso de la República. Estos pedidos fueron acogidos por las bancadas de UPP y de los nacionalistas, que son las más afanosas para derogar la ley del uso de la fuerza armada y policial en las manifestaciones populares.

Algo que no parece darse cuenta el Presidente (o es un defecto en él) es que, quien ha rociado gasolina a la hoguera ha sido precisamente el propio Jefe del Estado, pues ante la impaciencia de los agricultores y campesinos para que les resuelvan sus demandas, García Pérez no solo los ha ninguneado sino ha insultado llamándolos “borregos” y, ahora, “seudodirigentes” y “agitadores extremistas”.

Casi el mismo guión empleado con los docentes del Sutep, los catedráticos de las universidades nacionales y hasta con los pobladores que se oponen a las operaciones de las empresas mineras irresponsables con el medio ambiente y con una vida saludable de las comunidades.

La única explicación racional de lo que sucede con el APRA y el gobierno en su conjunto es su giro ideológico mucho más a la derecha que lo está estigmatizando como un régimen dictatorial y represivo, han coincido muchos analistas, entre ellos Humberto Campodónico.

lunes, 28 de enero de 2008

Timba bursatil y blindaje económico

El colapso del mercado bursátil, en el marco de una crisis de la economía global que sigue latente, no ha amainado el entusiasmo del gobierno, empeñado en atraer mayor inversión para el país.

Los nervios de los inversionistas siguen crispados por la alta volatilidad del mercado bursátil a nivel global y también local que contrasta con una elevada dosis de voluntarismo, del presidente Alan García, antes, durante y después de su viaje a España.

Al “lunes negro” del 21 en las bolsas del mundo, incluido por supuesto la Bolsa de Valores de Lima (BVL) le siguió un martes de ligero repunte para concluir el miércoles 23 nuevamente con una caída por el golpe que sufrió la cotización de los metales preciosos.

Todo este fenómeno tiene que ver con la desaceleración de la economía norteamericana, que es la que marca la pauta de la economía en casi todos los mercados del mundo.

¿Qué pasa en casa?
En lo que respecta al Perú, el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, tuvo que salir de su closet el miércoles para echar paños tibios al tema, dado los temblores bursátiles que sigue afectando a la BVL.
Carranza, no dudó en afirmar ante los medios de comunicación que la economía peruana nunca ha estado mejor preparada para enfrentar una posible crisis en los mercados internacionales.

Para Carranza, la economía peruana "se encuentra en una fase de sólida expansión, con fundamentos muy sólidos". Asimismo, señaló que el país tiene un presupuesto para el 2008 que, en el papel, está balanceado.

Humberto Campodónico analiza el tema desde otro ángulo, no menos espinoso. Dice que en el Perú, el Índice General de la BVL tuvo durante el último año (enero 2006-diciembre 2007) una rentabilidad de sólo 4.5%, porcentaje similar a las tasas de interés que ofrecen los bancos y es menor a las de los bonos (entre 7 y 8% anual).

El problema-asegura Campodónico- es que las Agencias de Fondo de Pensiones (AFP) están invirtiendo cada vez más en dinero valores de renta variable en el Perú y ahora más en el extranjero.

La renta variable está ligada a las acciones en la Bolsa o en fondos de inversión (pueden subir o bajar), mientras que la renta fija recibe tasas de interés fijas, de los depósitos en los bancos y bonos.

De modo que el hipo bursátil está atacando en estos momentos los fondos de nuestra futura jubilación y habrá que tener mayor cuidado con el resto de la economía peruana, recomiendan los entendidos en estos temas.

Olé, Olé
Lo curioso de la semana es que mientras ocurría el desplome de las bolsas de valores en el mundo, la delegación peruana que viajó a España, encabezado por el presidente Alan García, se reunía en Madrid, con potenciales inversionistas a quienes les presentaron lo atractivo que puede resultar venir al Perú.

Tanto ha sido el entusiasmo presidencial que apenas el martes retornó el equipo peruano de la península ibérica, el jueves al mediodía García ya estaba lanzando, con pirotecnia mediática por medio, la V Cumbre de jefes de Estado y de gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, que se realizará en nuestro país el próximo 16 de mayo, con participación de 60 dignatarios.
Es que el equipo peruano llegó de España insuflado de expectativas, luego de las reuniones que Alan García sostuvo con el Rey Juan Carlos, con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero y con potenciales inversores a los cuales les ofreció “estabilidad en medio de un vecindario algo desordenado y belicoso”.

Algunos medios peruanos recogen versiones de que el Jefe del Estado les dijo que las mejores cartas de presentación del Perú son un crecimiento sostenido, que el 20’07 alcanzó el 8.3% y que este año será más del 7%, y además mostró una clara apuesta por la apertura de los mercados.

Lo que los expertos han advertido es la nota discordante entre los presidente de Perú y Colombia, pues mientras García propuso en España su disposición para que el Perú negocie directamente un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea, sin la intermediación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el mandatario Alvaro Uribe, desde Bruselas, sostuvo todo lo contrario.

García justificó la necesidad de dejar a la CAN fuera de las conversaciones por cuanto “no avanza la negociación de bloque a bloque”, en tanto, Uribe dijo no sólo en Bruselas sino también en España, donde se reunión igualmente con el presidente Zapatero, que “queremos rápidamente una negociación de bloque a bloque”.

Como se nota la estrategia competitiva de los países latinoamericanos si bien no puede ser la misma, pero el espíritu de la CAN puede erosionarse cuando los apetitos individuales pueden más que los colectivos.

La primera ola de inversiones española se experimentó durante el gobierno fujimorista, luego de la apertura de la Economía. Ya en el periodo del presidente Toledo los inversores europeos y particularmente de España eran considerables.

El interés del actual gobierno es potenciar esa tendencia, de allí que García, en la víspera de su viaje a España habló que su propósito era promover una “segunda ola” de inversiones española en nuestro país.

Se habla en estos momentos de que la Compañía Española de Petróleos (Cepsa) está interesada en expandirse en el país, principalmente en el sector hidrocarburos y que la Empresa Gas Natural de España ha mostrado su interés en la concesión del gasoducto a Ica y el proyecto del gasoducto al Cusco, así como en la instalación de estaciones de servicio de gas.

sábado, 12 de enero de 2008

CAOS CONSTITUCIONAL

Foto El Trome
Cómo un latrocinio cometido por el Estado peruano provoca un lío constitucional de resultados impredecibles.

“¡Se ha convertido usted en un rebelde del Tribunal Constitucional!”, le enrostró la periodista Rosa María Palacios, al presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), doctor Enrique Javier Mendoza Ramírez, en una entrevista por televisión, el miércoles 9, en torno al caso del reclamo de la Asociación de Fonavistas del Perú.
“¿Por qué no acata usteddddd los fallos del TC?”, le preguntó a continuación con mucha sonoridad y énfasis la reportera, antes que Mendoza Ramírez, sin convencer fehacientemente explicara la posición del JNE en dicha materia.
Lo que no mencionó a lo largo de la entrevista fue que en ese mismo momento en sus oficinas (casi a la medianoche) ya estaba lista la Resolución Nº 004-2008-JNE donde el máximo organismo electoral reculaba de sus posturas iniciales de un abierto enfrentamiento con el TC, que había durado toda la semana.

En esta nueva resolución el JNE “coincidía con el Tribunal Constitucional al reconocer que la solución definitiva al reclamo de la Asociación de Fonavistas del Perú pasa por la formación de una comisión de trabajo con participación de los propios fonavistas, para lo cual se invoca al Poder Ejecutivo y al Congreso de la República atender dicha problemática”.

Para llegar a este punto el enfrentamiento JNE-TC ya había alcanzado hasta las altas cumbres de la política nacional a raíz de las dos resoluciones del Tribunal Constitucional, que favorecían las demandas de los fonavistas en el sentido de solucionar el impasse a través de un referéndum que el JNE debía acatar y organizar.

Aguas movidas

En realidad las desavenencias entre estos dos organismos autónomos y constitucionales habían comenzado desde el 21 de diciembre último cuando el JNE dictó la resolución Nº 260-2007 precisando que de acuerdo con el artículo 32 de la Constitución, no procedía convocar el referéndum promovido por los fonavistas.

De esta manera el ente electoral se había declarado en rebeldía al no acatar y ejecutar las sentencias 1078-2007-PA/TC y 3283-2007-PA/TC que el Tribunal Constitucional había dictaminado unos días antes durante el mes de diciembre del 2007.

El ambiente político se movió desde entonces, pero las cercanías de las fiestas navideñas y de Año Nuevo amainaron los temperamentos.

Así en este escenario, apenas se restañaron los estragos de las celebraciones, la bancada oficialista con el presidente de la Comisión de Constitución, Javier Velásquez Quesquén y el secretario general del APRA, Mauricio Mulder, a la cabeza, comenzaron a promover una corriente al interior del Congreso para delimitar las funciones del Tribunal Constitucional.

Esta postura les generó serias fricciones con el propio gobierno y de manera especial con el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, quien trataba que el pleito JNE-TC no generara más un ambiente de discordia nacional.

En esas circunstancias el TC dictó su segunda y última sentencia el 7 de enero donde se ratifica y expresa que debe ser el Juez, quien debe disponer al JNE el cumplimiento de lo dispuesto por el Tribunal Constitucional, cosa que no ha ocurrido y señala que lo resuelto por el JNE con fecha 21 de diciembre del 2007 y el procedimiento que tomó resultan nulos de pleno derecho.

Latrocinio estatal

Todo este intríngulis legal constitucional trató de ser resumido a inicios de semana por el congresista Javier Valle Riestra, del siguiente modo: “El caso FONAVI ha revelado la existencia de una crisis estructural y constituyente en el Perú, pues el TC ha hipertrofiado sus funciones”.

En declaraciones a una radio limeña Valle Riestra abogó porque se busque una fórmula distinta al referéndum pues este se puede convertir en caótico.

Aceptó sin embargo que “nadie discute que el Estado peruano cometió latrocinio en agravio de los fonavistas y está obligado a reintegrar de alguna forma los aportes de los que fueron despojados los perjudicados tras contribuir a este fondo durante muchos años”.

El tema de fondo de la discusión JNE-TC es que el primero considera que el aporte de los fonavistas es un tributo y por tanto no se puede resolver mediante referéndum.

El segundo, en cambio dice lo contrario: “las contribuciones de los trabajadores al FONAVI no constituyen tributos desde el 30 de junio de 1979 hasta el 31 de agosto de 1998, conforme a la Ley Nº 26969 de fecha 21 de agosto de 1998; puesto que no se cumplía con el principio de legalidad y reserva de la ley, que establece el artículo 74º de la Constitución para que sea considerado como tal”.

Como los dos organismos en conflicto ya se pronunciaron, tendrá que ser el Parlamento y el Ejecutivo, incluido los demandantes, quienes se sienten a resolver el “modus operandi” del conflicto.

Cultura del perro muerto

Pero todo ello ha levantado suspicacias colectivas y muchos han recordado que se ha llegado hasta este nivel de caos constitucional y jurídico, a causa del propio Estado, donde casi todos los gobiernos han instalado una especie de “cultura del perro muerto”, cuando de demandas justas y legales se trata.

Esta vez el Estado, a través del Ministerio de Economía y Finanzas, dispuso de fondos que no le pertenecían, de más de seis millones de fonavistas, de cuyo universo solo se habrían beneficiado apenas unos 200 mil a través de créditos para viviendas o en sorteos de viviendas multifamiliares, según la Asociación de Fonavistas del Perú.

Es decir, apenas el 4% de fonavistas fueron los beneficiarios del Fondo y el 96%, restante no recibió nada. En palabras simples, el Estado les tiró “perro muerto”.

Esta es la gran contradicción que encuentran muchos analistas, pues mientras el Estado se esmera en pagar ahora las deudas en el exterior, al interior tiene que producirse una larga lucha de más de ocho años, como es el caso de los fonavistas, para recién tratar de enderezar los entuertos.

De allí que el presente régimen deberá poner las barbas en remojo e hilar fino en Economía y Finanzas si no quiere que le ocurra como en otros casos, como por ejemplo el Decreto de Urgencia 033-2005, para sentencia del Tribunal Constitucional, o con el tema de los 61 millones de soles que corresponde al Fondo de Contingencia que era para la homologación de los maestros universitarios y que el gobierno se ha hecho el sueco y hasta ahora no ha desembolsado nada.




miércoles, 26 de diciembre de 2007

A Dios rogando...

Con monseñor Miguel Cabrejos al frente, escoltado por el presidente regional, José Murgia, y el alcalde de Trujillo, César Acuña, el presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, Teófilo Idrogo, entre otras autoridades, los docentes universitarios buscan sensibilizar la dureza del gobierno, convertido en sordo, ciego y mudo ante las demandas por la educación superior.


El presidente Alan García tendrá que realizar un acto de contricción, como ser humano y como depositario de la voluntad popular, ante las demandas de la docencia universitaria de Trujillo que hoy miércoles tuvo que refugiarse en el Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y arzobispo de la ciudad, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte.


En un acto de desprendimiento pero también de buena fe, el representante de la Iglesia Católica convocó a su vez a las principales autoridades de Trujillo, entre ellas al presidente del Gobierno Regional José Murgia, al alcalde, César Acuña Peralta, el presidente de la Corte de Justicia de La Libertad y al Jefe de la III Región de la PNP, general, Carlos León Romero, entre otros importantes funcionarios, para conocer personalmente las demandas de los docentes de la Universidad Nacional de Trujillo.

Fue el secretario general del SUDUNT, Roberto Rojas, quien expuso en primer lugar una ayuda memoria del conjunto de dispositivos que el Congreso y el Ejecutivo han promulgado para efectivizar la homologación de los docentes, pero que lamentablemente hasta la fecha no se ha materializado.

La cita se produjo a las 10 am en el arzobispado de Trujillo, ubicado en la plaza de armas.

Producto de la reunión se suscribió un documento denominado Declaración de Trujillo donde se expresa que:

1. La falta de solución al problema de lahomologación de remuneraciones de los docentes universitarios con los magistrados del PoderJudicial en cumplimiento del artículo 53 de la Ley23733 ha ocasionado hasta hoy la pérdida de 112 díasde clases en las universidades públicas en el año2007, afectando a 320 mil alumnos y 22 mil maestrosuniversitarios, creando una grave situación sociolaboral.

2. Hemos constatado que en este proceso dehomologación se han dado una serie de normas que,sin embargo, hasta ahora no se han hecho efectivas.

3. Ante esta situación invocamos al señorPresidente de la República que promulgue el proyectode ley 1975 aprobada por la Comisión Permanente delCongreso de la República el día 19 de diciembre de este año 2007 e instruya a quien corresponda paraque se garantice la continuidad del tramo final dela homologación correspondiente al año 2008.

4. Los docentes universitarios, manifiestan sucompromiso de garantizar la culminación completa delaño académico 2007. Considerando que los jóvenes son la mayor riqueza deun país, como lo ha manifestado Su SantidadBenedicto XVI, hacemos votos para que laproblemática universitaria se afronte en un clima dediálogo, pensando en el bien común y se de unasolución de manera definitiva.

Con la aceptación de los presentes se ha encargado a Monseñor Cabrejos sea el portavoz del petitorio ante el presidente de la República, Alan García, con la finalidad de que el gobierno ponga fin así al clamor no sólo de docentes sino de toda la colectividad nacional.

viernes, 21 de diciembre de 2007

El sueldo ético de la docencia universitaria

Docentes universitarios de la UNT-Trujillo, en huelga de hambre en una carpa en la plaza de armas.

Se nota cansancio, consternación y rabia, pero ante todo, el firme propósito de salvar su dignidad ante la rémora burocrática del régimen aprista que viene empleando durante todo el año mil argucias frente a las demandas de más de 20 mil docentes de las treinta universidades públicas del país.

Esta huelga nacional indefinida que se ha prolongado por más de dos meses, ha desembocado- como era previsible- en una masiva huelga de hambre, iniciada desde el miércoles último en ocho bases de la Federación Regional de Docentes Universitarios-FERDUNORTE, como una postura de sacrificio físico, pero sobre todo de una exposición moral del régimen, frente a un tema que constitucionalmente, legalmente y financieramente está zanjado desde hace tiempo.

SIMILAR ESCENARIO

Algo similar ocurrió durante el mes de julio del 2006 durante el gobierno de Alejandro Toledo, que felizmente reconoció entonces las justas peticiones de los docentes universitarios y dispuso el inicio del proceso de homologación de sueldos con los de los magistrados del Poder Judicial.

Pero, llegar a ese logro costó a los maestros de las universidades del Estado una lucha de 23 años, para que se comience a cumplir el artículo 53 de la Ley Universitaria 23733.

Se pensaba que el nuevo gobierno de Alan García respetaría durante el 2007 el proceso de homologación, pero no fue así.
A lo largo del 2007 los maestros tuvieron que tocar las puertas del Ejecutivo y del Congreso hasta lograr la dación de la Ley Nº 29035 (junio) y Ley Nº 29070 (julio), refrendados con dos Decretos Supremos que transfieren a las universidades los 71 millones de soles para cancelar el segundo tramo (35%) de la homologación, desde junio del 2007.
A LAS PATADAS

El gobierno demoró casi seis meses para atender recién los reclamos de los maestros universitarios, desconociendo con ello los haberes por homologación de los primeros cinco meses (enero- mayo del 2007). Esta fue la primera patada del gobierno a la docencia universitaria.

La segunda fue la famosa declaración del presidente García en noviembre de este año cuando anunció la solución al problema, pero condicionándola a la “evaluación docente”, siguiendo casi exactamente la estrategia utilizada por el gobierno con los maestros del SUTEP. El problema es que ya termina diciembre y la declaración presidencial se ha devaluado.

Y, para coronar con cereza al pastel, cuando el Congreso de la República había promulgado el 15 de noviembre último la Ley Nº 29137 (una vez más otra ley sobre lo mismo) disponiendo el pago de homologación de los docentes desde junio del presente año, un burócrata del ministerio de Economía y Finanzas le enmienda la plana ¡al propio Congreso! y manda que se cancele la homologación, no desde junio sino desde el 1º de diciembre.

Esta provocación enervó a los docentes y esa es la razón por la cual la huelga no se ha levantado sino que, por el contrario, se ha radicalizado.

Tan expuesto está el gobierno en el tema de la homologación docente universitaria que los operadores políticos del Partido Aprista en el Congreso no les ha quedado otra cosa que tratar de enderezar los entuertos.

Las demandas de los docentes universitarios no es por mayores sueldos sin trabajar, sino un sueldo ético que le permita vivir con dignidad. Está de por medio igualmente el cumplimiento de la ley y de la Constitución que dispone el 6% del PBI a la educación en el país.

Por ahora los parlamentarios de otras tiendas políticas han hecho causa común porque se han dado cuenta que el caso de la homologación docente se estaría prestando para una burla del gobierno.

Así, el miércoles 19 una moción del congresista Oswaldo Luizar Obregón presentada a la Comisión Permanente, trata de corregir la Ley 29137 y precisa las fechas del pago a los docentes universitarios en el periodo del 01 de junio al 28 de noviembre.
La Comisión Permanente ya la dispensó de trámite y lo aprobó sin dilación y el viernes 21 en la tarde firmó la autógrafa enviándola así para la firma y promulgación del Ejecutivo.

Se espera que en las próximas horas gobierno disponga su aplicación a través del MEF.

Mientras ello no ocurra, los docentes de todo el país continuarán en su justo reclamo y han anunciado que de ser preciso masificarán aún más el número de huelguistas de hambre para lo cual levantarán un mayor número de carpas en las plazas públicas de todo el país.

Ven a Palacio esta navidad

Foto: Radio Programas del Peru
El tole tole político, los cambios ministeriales, y las urgencias sociales del gobierno ad portas de las fiestas navideñas.



11.13 am del jueves 20 y en Palacio de Gobierno el presidente Alan García ensayaba un breve discurso de complacencia de su régimen y del primer gabinete que lo acompañó durante 18 meses.

Fue, además un discurso que por lo menos para las tribunas echaba paños fríos al tole tole político que 48 horas antes lo había provocado nada menos que su propio jefe de Gabinete Jorge del Castillo, quien lo miraba de reojo con cara de culpable, pero no se sabe si de conciente arrepentimiento.

“Este es un gobierno que se ha propuesto redistribuir lo que se logre del crecimiento económico sin pedir carné partidario. Trabajamos y beneficiaremos a todos sin ver de que grupos sociales son y seremos neutros en dicha política mientras esté yo al frente del gobierno”, comenzó su discurso mientras los ministros asistentes se codeaban unos a otros.

Quince minutos después inició el rito de rigor de aceptar la renuncia de cinco ministros de Estado y la incorporación del mismo número, con la juramentación frente a la cruz y la Biblia.

Alan García se animó a un recambio parcial de su gabinete, como corolario de la batahola política provocada durante la semana, nada menos que por su Premier y fiel escudero, Jorge del Castillo.

Las infelices declaraciones del presidente del Consejo de Ministros el domingo último en un acto público en Lurín, fue casi como un tiro en el propio pié del gobierno, que de inmediato el propio Jefe del Estado trató de atribuirle a un “desliz de mala comunicación” de su compañero de partido.

¿Qué había dicho Del Castillo?: que en adelante sus bastiones apristas tendrían la prioridad en la asignación del gasto social que administra el gobierno.

El mensaje inoportuno cayó como chicharrón de cebo a los propios dirigentes apristas y la prueba sectaria que necesitaban los enemigos del gobierno aprista.

Lo que sigue es una historia de reuniones palaciegas nada dramáticas sino de humor y contraste que terminó con la ratificación de Del Castillo, el martes al mediodía, y la decisión de las movidas ministeriales que comenzó a cocinarse en Palacio de Gobierno y que culminaron el jueves antes del mediodía, con la juramentación del nuevo gabinete.

Hubo algunos cambios de rostros y enroques que en nada modifican las líneas de política económica del régimen.

Lo que si se advirtieron fueron algunas novedades. Una de ellas fue el ingreso de Antero Flores Aáoz, actual embajador del Perú ante la Organización de Estados Americanos (OEA) a la cartera de Defensa en reemplazo de Allan Wagner. Este, a su vez, irá a la Corte Internacional de la Haya para asumir la defensa del Perú en la demanda a Chile por la delimitación marítima.

Otro hecho remarcado por muchos analistas es la incorporación de Rosario Fernández como ministra de Justicia, en reemplazo de María Zavala. Si bien, la entrante- dicen los voceros apristas- es una destacada profesional, su pasivo es que ha sido la abogada del empresario televisivo Ernesto Schutz, hijo, heredero de la televisora que vendió su línea editorial por torres de dólares al fujimontesinismo.

La otra novedad es el ingreso del abogado laboralista independiente Mario Pasco Cosmópolis en la cartera de Trabajo, en lugar de Susana Pinilla, quien va al ministerio de la Mujer y Promoción Social.

Llamó también la atención la designación de Hernán Garrido Lecca, quien se desempeñaba en el ministerio de Vivienda y Construcción y que ahora va a Salud, en reemplazo de Carlos Vallejo.

Entra a Vivienda y Construcción Enrique Cornejo, quien fuera el primer secretario general de Palacio de Gobierno durante el primer gobierno aprista.

Para gran parte de los entendidos no fue una sorpresa, pero si deploraron, por ejemplo, que en esta renovación del gabinete no se haya incluido al ministro del Interior, Luis Alva Castro, quien tiene exhibe menos pergaminos ministeriales que Allan Wagner.

Lo que pasa es que LAC es un referente del APRA y eso es lo que pesó finalmente en los conciliábulos en la Casa de Pizarro.

Los expertos en análisis de la política nacional no ven auspicioso solo el cambio de caras en el gabinete ministerial dado que las políticas económicas y sociales del gobierno permanecen en el statu quo. Y ese es el problema de fondo del régimen aprista.

El sociólogo Sinesio López, dijo por ejemplo que los pobres exigen cambios del modelo de exclusión del Estado y parece que el gobierno del APRA no está dispuesto a cumplir.
José Vega de Unión por el Perú tildó de cambio “cosmético” la renovación ministerial, pues no implica un cambio del modelo económico neoliberal.

Para Carlos Raffo del Movimiento Fujimorista, “estos cambios no sirven de mucho porque la imagen del capitán del equipo (Jorge del Castillo) está deteriorado y eso será un lastre para todo el gabinete”.

El gasto social

Ya lo ha deslizado el presidente García en la juramentación de ministros. El énfasis de este nuevo gabinete está en dinamizar la política del gasto social. Tiene explicación entonces la designación de Susana Pinilla en el ministerio de la Mujer y Promoción Social, quien se nota más operativa que su antecesora.

Después de todo, tal como se conoce en los últimos 10 años el gasto social en el Perú sumó US $38,000 pero ha favorecido a las regiones con más ingresos y los resultados no fueron buenos: duplicidad de beneficiarios, filtración alta de no pobres, entre otros aspectos.

Nada garantiza que el programa Crecer del gobierno del APRA disminuya la pobreza ostensiblemente si es que no cambian las políticas del empleo y de la reactivación del aparato productivo nacional.

De manera que aquí estará el reto en la coyuntura inmediata que le espera al gabinete remozado. Esa será por ahora la preocupación del gobierno en medio de un ambiente navideño ganado por el consumismo, producto del boom de los megaplazas y los megaretail.















sábado, 8 de diciembre de 2007

¿País justo y próspero?

Foto: K. Thorsen en http://www.shutterstock.com/pic-1319621-india-poverty.html


El TLC con EE.UU y el debate del CADE sobre nuestro futuro pone en agenda ahora más que nunca el tema de la pobreza y como reducirla aceleradamente.



El Tratado de Libre Comercio-TLC entre Estados Unidos y Perú, ratificado por el Senado americano a inicio de semana y los debates de la 45º Conferencia Anual de Ejecutivos-CADE, 2007 que concluyó el sábado 1º de diciembre, constituyen dos grandes temas que se cruzan pero que también provocan divergencias en el país.

Pese a ello, el gabinete en su última sesión del jueves ha creado una Comisión multisectorial para supervisar la implementación del TLC.

El grupo de trabajo está integrado por los titulares de los ministerios de la Producción, Transportes y Comunicaciones, comercio Exterior y Turismo, Agricultura, Economía y Finanzas, Deberán sumarse a ellos Indecopi, Sunat, Osiptel, entre otros. Tendrán como tarea destrabar la maraña de normas que impedirían el proceso de aplicación del TLC.

Lo curioso es que casi todas las instituciones comprometidas son a su vez integrantes del Consejo Nacional de la Competitividad, que poco o nada ha avanzado en esta materia, a pesar de que ya se conocía que la ratificación del TLC con Estados Unidos era ya inminente, tras largos 43 meses en que ambos países firmaran el acuerdo, durante el periodo del ex presidente Alejandro Toledo.

Justicia y prosperidad

La noticia de que el Senado americano aprobaría el acuerdo comercial con Perú se conoció precisamente en el último día del CADE de Trujillo, donde los empresarios peruanos discurseaban sobre el tema “Todo lo que nos falta para ser un país justo y próspero”.

Y, es aquí donde el tema de la justicia, la prosperidad, inclusión social, la lucha contra la pobreza, la identidad y autoestima, categorías conceptuales incorporadas al debate del CADE, son ahora reinterpretadas por empresarios, trabajadores y analistas, luego de conocerse la votación del Senado USA a favor del acuerdo comercial con nuestro país.

Por supuesto, un sector de empresarios, desde el CADE saludó la ratificación del TLC. En cambio otros, especialmente vinculados al CONVEAGRO han propuesto desde el año 2004 una Plataforma Agraria en Consenso para el Relanzamiento del Agro Peruano, ante las grandes diferencias entre el agro peruano y el norteamericano.

David vs Goliat


Los críticos del TLC manifiestan que los Estados Unidos buscan siempre un trato igualitario en estos acuerdos comerciales y no reconocen las profundas diferencias con los países de América Latina.

Solo para ilustrar a grandes rasgos el problema hay que tener en cuenta los siguientes indicadores: la población de EE.UU. es 11 veces la población del Perú. El Producto Bruto Interno per cápita es 7 veces al nuestro y su presupuesto público es 126 veces al de Perú.
Según la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología. RICYT, la inversión anual en Investigación y Desarrollo por habitante durante el año 2002 fue en Perú de solo US$ 2.17 dólares, mientras que el coloso del norte fue de US$ 989.4 dólares por habitante, es decir 455 veces más.

Ni que decir de las exportaciones. EE.UU. exporta 80 veces más que Perú (en US$ 715 billones vs US$ 9 billones) y en importaciones la brecha es sideral (US$ 1,260 billones vs US$ 8 billones).

¿Qué pasa con Chile?

La desigualdad comercial con Estados Unidos siempre estará presente, si no veamos el análisis que resumió en un documento de trabajo la Comunidad Andina el año 2003 al Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y Chile, nuestro vecino.

Chile concluyó el 2002 negociaciones comerciales con Estados Unidos, pero también ese año lo hizo con Europa y Corea.

Según el gobierno chileno el TLCCE le permitiría consolidar y ampliar el acceso de sus productos a las principales economías internacionales, diversificar las exportaciones y contar con reglas de juego claras y, de este modo, la productividad de las empresas chilenas se vería incrementada al facilitar la adquisición de tecnologías más modernas y a menores precios.

Sin embargo fueron claros en las importantes desventajas o “sacrificios”, como eufemísticamente le llamaron y que ahora soportan. Entre ellos: el no contemplar tratamientos diferenciales para Chile, como país en desarrollo, el esfuerzo de eliminación del impuesto de lujo para automóviles, la limitación en el uso de regímenes aduaneros especiales, tales como la exención o la remisión de impuestos de importación de bienes no originarios utilizados en la producción de bienes de exportación, entre otros agudos puntos.

¿El TLC reduce la pobreza?

La pregunta, como apuntaba Pedro Francke, analista de la Universidad Católica del Perú, es si ¿el TLC con Estados Unidos reducirá la pobreza en el Perú? y ¿si esta será la mejor que otras alternativas de integración comercial?

Y, ese es precisamente el problema actual de discusión y que los empresarios del CADE tibiamente trataron de poner en la agenda de su Conferencia anual de Trujillo.

Claro está es la primera vez que lo abordan oficialmente, pues no les quedaba otra cosa, ad portas de la ratificación del TLC por el Senado norteamericano y las observaciones que hizo la representación congresal demócrata que pugnó por incluir en el acuerdo artículos referidos a la protección del medio ambiente y de las condiciones laborales.

Los temas de fondo de este TLC con Estados Unidos son a tenor de Francke los siguientes: a) Exportaciones y empleo, b) Precios agropecuarios, c) Medicamentos y salud, d) Presupuesto y gasto público. En un análisis de todos estos puntos, el Perú no sale bien parado. Todo lo contrario.

Francke profetiza: “Cualquier acuerdo comercial, favorecerá o no a un país y a la reducción de su pobreza dependiendo, en primer lugar, de las condiciones del mismo. Bajo las condiciones que parecen prevalecer en los acuerdos TLC firmados con Estados Unidos con otros países y las posiciones que hasta la fecha mantiene el país del norte, no es seguro que el TLC reduzca la pobreza. Es más bien probable lo contrario”.
Por su parte los empresarios alrededor de la CONFIEP expresaron su alegría por el TLC e instaron a los opositores del acuerdo a “no tener los ojos vendados” y sumarse al proceso de modernización del país y pidieron al Ejecutivo y al Congreso a apretar el acelerador e iniciar en breve el proceso de adecuación legal y de infraestructura.

El camino será largo y tortuoso, pero de cualquier modo será mejor que el Perú tenga su propio proyecto de desarrollo y no se agudice más la brecha de los excluidos y de pobres y ricos.